María Inés Carracedo Contador, la primera mujer Ingeniero Civil Mecánico de la UTE

María Inés Carracedo Contador camina por los pasillos del sector norte del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Santiago de Chile sorprendida por cómo ha cambiado la infraestructura del DIMEC que en los años 70 fue testigo de su formación como ingeniera civil mecánica.

Es la primera mujer egresada y titulada de Ingeniería Civil Mecánica de la entonces Universidad Técnica del Estado (UTE). Se tituló en 1978, después de casarse y haber tenido a sus dos primeras hijas. “Cuando ingresé a la Universidad, lo hice con la certeza de que terminaría la carrera”, comenta María Inés.

Hija de un ingeniero civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile, esposa de un ingeniero civil mecánico de la UTE y madre de cuatro hijos, dos de ellos egresados de la USACH, una matrona y otra ingeniera civil eléctrica; una dentista y un hijo  ingeniero civil industrial.

La etiqueta que tienen las carreras de ingeniería de ser “carreras para hombre” no fue un obstáculo en los años 70 para que María Inés se interesara por estudiar, en primer lugar, Ingeniería Civil en Construcción en la UTE. “Mi papá me apoyó desde el primer momento, recordándome que debería esforzarme más que mis compañeros varones para demostrar que era capaz de desarrollarme como ingeniera”.

Durante su etapa universitaria participó en varias prácticas profesionales y ayudantías, hito que la llevó por el camino de la docencia, el cual comenzó a realizar en la Universidad Técnica del Estado como ayudante de Cálculo y Física. Al titularse, ejerció como profesora por hora en la Universidad de Chile, en la Usach, en el Instituto Profesional Inacap, la Universidad Central y la Universidad Andrés Bello.  Actualmente es académica titular jornada completa en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM).

Archivo personal María Inés Carracedo Contador. Nota sobre primera mujer titulada de Ingeniero Civil Mecánico de UTE al Día

Estudiar Ingeniería Civil Mecánica

Las palabras de su padre fueron un gran incentivo para ingresar a estudiar ingeniería. La alentó a sobresalir del resto y demostrar que, al igual que sus compañeros, estaba en iguales condiciones para desenvolverse como ingeniero en un contexto donde las profesiones sobre las llamadas “ciencias duras” era terreno de hombres.

¿Por qué decidió estudiar Ingeniería Mecánica?

-Cuando postulé a la universidad, lo hice a la carrera de construcción civil en la UTE de Valdivia. En primer año existía un plan común donde pasábamos por todos los laboratorios de las carreras de ingeniería que había en la universidad. Y después se decidía la especialidad. A mí me gustaron mucho los laboratorios de la carrera de mecánica y la escogí como especialidad.

¿Cómo fue el desenvolvimiento durante la carrera?

-En las asignaturas de matemática y física me fue bien, creo que no fui una alumna excelente, pero mejor que el promedio.

Al ser la única mujer de su generación, resulta inevitable consultar sobre su vivencia tanto en su formación como ingeniera como en la vida laboral. María Inés relató sobre un par de episodios que vivió mientras estudió. Comenta que sus compañeros le pegaron en la espalda de la parka un cartel con la frase “busco marido”, “llegue a mi casa con el cartel y nadie me dijo nada”.

En otra oportunidad tuvo que irse a pie a su casa dado que escondieron su cartera. Horas después la fueron a dejar a su casa de forma anónima.

Sin embargo, la ingeniera mecánica asegura que estos incidentes no significaron ningún trauma para su vida profesional y personal; al día de hoy los encuentra cómicos y no actos discriminatorios del todo. “Por palabras de mi padre, tenía que superar y demostrar más que cualquier otro para poder competir”, asegura firmemente María Inés.

¿Qué actividades desarrolló para destacar?

-Una forma de aumentar mi plusvalía como estudiante fue realizar ayudantías porque eso me daba más experiencia y permitía profundizar la materia. También realicé prácticas profesionales en distintas empresas.

¿Cómo fue entrar al mundo laboral?

-En el año 1980 había recesión en el país por lo tanto el mercado laboral estaba complejo. Fui con mi título a inscribirme al POJH (Programa de Ocupación para Jefes de Hogar). Me dijeron que yo no era cesante porque estaba casada. Eso me cayó mal.

-Después postulé a una empresa de bombas hidráulicas para hacerme cargo del laboratorio de control de calidad. Me confirmaron que partiría el lunes y para mostrar mi interés el viernes anterior llevé todos documentos necesarios para el contrato. Al darse cuenta de que tenía tres hijos pequeños, el lunes cuando llegue al trabajo me dijeron que lo pensarían más antes de contratarme.  Seis meses después me llamaron para darme el trabajo, pero lo rechacé dada la discriminación que me habían hecho por ser madre.

– En otra oportunidad fui a una empresa de lentes ópticos para desempeñarme en el área de control de calidad. Cuando supieron que tenía cuatro hijos pequeños comenzaron a preguntar sobre el contrato que tenía con mi empleada y si dispondría de tiempo para ir todos los días. Finalmente, no quedé.

Estos hitos que María Inés comenta, ella misma les baja el perfil agregando que no se sintió discriminada. “Reconozco que tenía demasiados hijos, ahora son pocas las mujeres que llegan a tener cuatro hijos como yo. Ellos vieron sus intereses como empresarios y yo no les di confianza por la cantidad de hijos que tenía”, concluye.

Los obstáculos por entrar a la industria la empujaron al mundo docente, donde gracias a las ayudantías que realizó en el pregrado, encontró su vocación. Sus primeras asignaturas las impartió en la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Universidad de Chile, luego en el Depto. de Mecánica de la USACH. También en Ingeniería en Mecánica Automotriz de el Instituto Profesional Inacap, todas como profesor por horas de clases.

Ya trabajando en la UTEM, se abrió la posibilidad de que académicos del plantel realizaran estudios de postgrado de ingeniería en la Universidad de Chile. María Inés postuló e ingresó a estudiar el Magister en Ciencias de la Ingeniería, mención Mecánica en 1994.

¿Sobre qué se especializó en el postgrado de la U. de Chile?

Con mis hijos adolescentes, ingresé a estudiar el Magíster en Ciencias de la Ingeniería, mención Mecánica de la Universidad de Chile. En el magíster me especialicé en el área de mecánica de sólidos, centrando mi tesis de grado en la fractura mecánica en materiales frágiles.

¿Qué le gratifica de la docencia?

-Yo soy feliz cuando un estudiante se supera. Cuando veo que al joven le va bien, logra sacar provecho de lo aprendido, y así ver como obtienen logros en lo personal y en lo profesional. Eso es para mí una gran satisfacción y felicidad.